martes, 17 de febrero de 2015

300...y 1 (Varoufakis)



300...y 1 (Varoufakis)


Cuentan que en la batalla de las Termópilas una legión de 300 espartanos a cargo del rey Leónidas consiguió frenar el ataque de la todopoderosa Persia con más de un millón de soldados y comandados por su también rey Jerjes.
300 son también los firmantes, entre economistas y universitarios de todos los continentes, que instan a las instituciones europeas e internacionales a respetar la decisión del pueblo griego de iniciar una nueva política económica y a entablar una negociación leal con su gobierno para resolver la cuestión de la deuda.


Por lo pronto los griegos tienen en Varoufakis la reencarnación del rey Leónidas. Este Ministro de Economía que ocupa numerosas portadas parece hacer suya esa frase mítica que decía que “los hombres pueden cansarse de comer, de beber, e incluso de hacer el amor, pero no de hacer la guerra”.
Grecia quiere regenerar su Estado y su deuda y necesita la comprensión de la UE y el respeto a lo expresado en las urnas, la situación de pobreza y la maltrecha economía no encuentran solución con la medicina de los laboratorios Merkel. Es una cabezonería insistirles a seguir por ese camino. Basta ver a Estados Unidos, cómo con una política diametralmente distinta, crecen a un 5% y crean empleo.



Confiemos en el acuerdo, porque si en las Termopilas hubo algo más que una batalla y se dilucidó el devenir de la democracia moderna, en esta nueva versión se está dilucidando el devenir no sólo del país heleno sino de la Unión Europea.


viernes, 12 de septiembre de 2014

A BAILAR Y LUEGO A VOTAR

A bailar, a bailar, alegres sevillanas. Todo el mundo a bailar.



En mitad de estos tiempos de recortes por doquier, la imaginación de Zoido y su tropa parece no tener límites. Lo mismo usan para promocionar turísticamente nuestra ciudad la imagen de unos “Reyes Magos en una actitud de Vagos” o a los internacionalmente conocidos en el mundo de la música “Gemeliers”, que tiran de tópicos y te colocan a una flamenca con una raqueta de tenis para el cartel de la Copa Davis o a la mismísima Macarena junto a un balón de baloncesto.

Parece que hay ciudades interesadas en el marketing ingenioso y sin igual que Sevilla lleva desplegando desde este mandato zoidiano. Destinos turísticos consolidados como Londres, París o Barcelona han mostrado sus temores ante la efectividad que estas campañas puedan tener en los mercados turísticos.
Pero el ingenio de estos gurús de la mercadotecnia va a ir más allá en esta ocasión. No se trata de una nueva campaña turística sino de llenar la Plaza de España con una “Gran Gala del Baile” el próximo 25 de septiembre.



Efectivamente y en la carta remitida por el Alcalde invitando al macro evento a los mayores de 65 años se dice que el objetivo es inundar de entusiasmo y vitalidad la “Square of Spain”.
Da igual los recortes en los programas de atención a los colectivos vulnerables, da igual el no potenciar las estructuras de personal  de los servicios sociales o la eliminación del presupuesto de cooperación. Aquí lo importante es poner a los mayores de 65 a bailar con los Sotos y los Siempre Así y entre canción y canción que el Alcalde de muchos abrazos.



Da igual cuales sean las prioridades de los sevillanos y la preocupante cifra de desempleo, lo importante para Zoido y Cía. es gastar más de 45.000 euros de los sevillanos en “UN GRAN BAILE”.
Estamos seguro que el catering lo dará “la Raza” lo que no sabemos es si se prohibirá bailar a los que tengan 64 o 60 o 59.años.



En fin mucho me temo que la imagen que tengamos del evento recuerde en exceso a la que en otros fatídicos tiempos se organizaba en el Santiago Bernabéu el 1 de Mayo con los sindicatos verticales que llenaban el césped de bailes regionales.

Espero que al menos les venza un poco la timidez y no coloquen una gran pancarta azul con la gaviota.


Dance usted, dance usted. Primero olvide el miedo y luego, mueva un dedo muy despacio.


domingo, 31 de agosto de 2014

ZOIDO = MARIO VAQUERIZO





A mi Zoido me recuerda a Mario Vaquerizo . Indudablemente no lo digo por el aspecto físico tan desigual de uno y otro . Lo ancho, lo largo, las melenas .....tienen poco que ver.

El parecido cósmico viene a mi mente cada vez que escucho la canción de las Nancys Rubias ME DA IGUAL , versión donde las haya del "I love it" del grupo sueco Icona Pop.

ME DA IGUAL lo ha convertido Mario en todo un himno rebelde que hace desgañitarse a media España  y que recuerda al A QUIEN LE IMPORTA que su señora Alaska  nos hacia bailar allá por los 80. Vean sino el magnifico videoclip que Amenabar hizo para las Nancys   para esta canción y donde vemos al Vaquerizo emulando como jefe de la banda a Malcom McDowell en la Naranja Mecánica.

ME DA IGUAL y A QUIEN LE IMPORTA , dos éxitos de Alaska y Mario , pero que bien podría usar el PP de Sevilla con su Alcalde al frente para etiquetar su manera de proceder o su " modus operandi" en este mandato conservador .

                                           

Buena prueba de ello ha sido el arboricídio o tala indiscriminada de arboles en la calle Almirante Lobo . No se trata de arboles,en su mayoría enfermos o que representaran un peligro para viandantes o vecinos . Se trata de un capricho cateto para permitir, según justifica el gobierno municipal ,  la vista de la Torre del Oro desde la Puerta Jerez.

Que pena que no tengamos una Tita Cervera para encadenare y gritar aquello de "no a la tala" . Aunque pensándolo bien la Duquesa de Alba que cuenta con una estatua en los Jardines del Cristina no se muy bien a santo de qué (Monteseirin seguro que lo sabe) podría prestarse a tan noble tarea de defender un patrimonio natural de Sevilla que Zoido ha aniquilado . El alcalde debe de estar cantando y pensando ME DA IGUAL  que para eso tiene mayoría absoluta y puede pintar el Alcazar de verde si se le antoja.

                                             

Con ese argumento cateto de talar para permitir la visibilidad de un monumento, cabe pensar que pongan sus barbas a remojar los arboles de la fachada principal del archivo de Indias y del Banco de España por poner algún ejemplo .

Esta mayoría absolutisima de la que goza Zoido,  lo tiene borracho de poder,  debe de pensar que tiene un cheque en blanco para hacer y deshacer a su antojo y por eso es fácil imaginárselo tatareando el estribillo de ME DA IGUAL

                                             

   Choque mi coche porque sí, lo hice sin razón
    Tire tus cosas sin pensar , en la basura están
   ME DA IGUAL ! ME DA IGUAL

Aunque seguro que la habrá adaptado:

Talo porque sí, lo hice sin razón
Metí las excavadoras porque sí
ME DA IGUAL! ME DA IGUAL

 

viernes, 6 de junio de 2014

Lego Sevilla


Gregorio Samsa es el comerciante de telas a quien Kafka consagró como uno de los personajes más relevantes de la literatura de todos los tiempos.En La Metamorfosis, Samsa se despierta una  mañana convertido en un gran insecto, una transformación que lo llevará a su ocaso.

Sevilla también se transforma. Se engalana (como le gusta decir a los de siempre) una y cien veces a lo largo del año. Es una ciudad de ¨quita y pon¨, de monto y desmonto. En definitiva una legoland o lego city como la ciudad danesa de Billund.


Sales a la calle y te percatas de que tras haber dejado atrás hace escasos días la sinigual Semana Santa, evento turístico religioso donde los haya, vas y te tropiezas con una marea humana ataviada con trajes de entretiempo acompañando a la Virgen de la Macarena, que celebra el 50 aniversario de su coronación canónica con una maratoniana procesión. La madre de Dios, cual Tour de Francia, ha peregrinado por etapas.


Pero madre del amor hermoso, además de los actos catedralicios de nuestro patrón San Fernando, y sin tiempo de haber hecho la digestión de tanta emoción y tanta piel de gallina con la reina de San Gil, se produce otra invasión: hombres y mujeres con trajes de volantes, botos, batas canasteras y flores tremendamente tiesas incrustadas en los moños, además de bueyes, caballos y el simpecao sin falta.


Mientras desayunas, escuchas al Delegado del Gobierno advirtiendo de la prohibición de hacer barbacoas en el camino (más le valdría vigilar tanto cohetito mañanero) y Canal Sur, nuestro canal de bata de cola dando todo tipo de detalles sobre la marabunta camino de la aldea y salpicando la información con entrevistas a peregrinos la mar de salerosos.


Paseas por el centro buscando el remanso de una tarde tranquila, una vez que la Virgen descansa en su basílica e imaginas a los peregrinos por la Raya Real. De repente no das crédito de lo que ven tus ojos: una nueva construcción efímera en la Plaza de San Francisco para el Corpus Christi. ¡Santo Dios! ¡One more time! Esta Plaza es imposible saborearla sin arquitectura de cartón  piedra, sin carpa o sin veladores.

Vuelves a casa y te sientes tan bicho como Gregorio Samsa  (que no Serrano, que estará el hombre entretenido repasando el proyecto del nuevo museo de las tradiciones para la ciudad: no quieres teta, pues toma sopa). 

Cohetes, coronas, tambores y cornetas, pétalos en las calles, arquitectura efímera… cuánta devoción y cuánta metamorfosis urbana.


Tanta, que sólo consigues dormir a base de Dormidina y entonces sueñas con otra Sevilla. Una ciudad que bate récords con la llegada de turistas a San Pablo, con un Fibes sin fechas libres para albergar nuevos congresos, con un Guadalquivir revitalizado de una puñetera vez, con una ampliación de Cartuja´93 en marcha, con unas universidades compitiendo internacionalmente, con una demanda creciente de espacios para emprendedores, con una industria cultural floreciente y con unas salas con el cartel de "no hay billetes"

El estruendo de un cohete te despierta. Ya vienen de vuelta. La ciudad a sus pies.





viernes, 9 de mayo de 2014

¡Más Madera!




"¡Más madera!" Esta  frase forma parte de la historia del cine. Pertenece a la hilarante película "Los hermanos Marx en el Oeste". Con el grito en cuestión, Groucho y compañía terminan destrozando el tren por abastecer las necesidades de combustible de la locomotora.

La película está llena de divertidísimos  gags  fruto de la codicia de una empresa que pretende hacerse con unos terrenos de una mina sin valor pero que serán revalorizados por la construcción del ferrocarril.  Un argumento que se repite en la actualidad  cada dos por tres.


Viene al caso esta película por la política económica (por llamarla de algún modo) que está llevando a cabo el gobierno municipal de Sevilla, en la que lejos de una apuesta por sectores vinculados a la innovación, a las industrias culturales o ambientales, o a los llamados servicios avanzados, todo parece resumirse a que en los próximos años comercios y bares con sus correspondientes veladores protagonizarán el futuro de nuestra ciudad.

De consumarse estos augurios, frente a la posibilidad de una ciudad emprendedora que ofrezca posibilidades de empleo a nuestros universitarios en sectores de futuro, corremos el serio peligro de convertirnos en una ciudad de servicios, sí, pero de todo a cien. Valor añadido: Cero.

Con un comercio en crisis, una industria casi cadáver y más de 13 millones de metros cuadrados de suelo por llenar para nuevas actividades productivas, la miopía del Gobierno de Zoido le lleva a contemplar sólo la manida fórmula de más comercio y más hostelería. Resulta inexplicable el dibujo que se está configurando para Sevilla en los próximos años desde el punto de vista económico.


Si sumamos la superficie prevista para ese menester en el proyecto de Altadis, TorrePelli, SevillaPark, antigua estación de San Bernardo, proyecto para el Mercado de Puerta de la Carne, Ikea... deberíamos preguntarnos si esta ciudad tiene capacidad de desarrollar un consumo doméstico que justifique tal barbaridad. Indudablemente no.


Y ello sin contar con la intención de modificar las normas urbanísticas para eliminar la restricción de nuevas Grandes Superficies en el Casco Antiguo.

Sabemos por experiencia que nuevas Grandes Superficies o Centros Comerciales acaban
canibalizando al pequeño y mediano comercio autóctono hasta llevarlos a su desaparición.
¿Qué ha ocurrido con muchas tiendas de muebles de nuestra ciudad y del Aljarafe tras la aparición de la multinacional sueca?

Ya puestos, podríamos ir pensando en adjetivar nuestros barrios con marcas comerciales como por ejemplo San Jerónimo-Costco, Bellavista-101 montaditos, Torreblanca-El papelón o Los Remedios-Pull and  Bear.


Por otra parte basta  pasear por algunos centros comerciales existentes (Plaza de Armas, Viapol...) para comprobar el aspecto desolador que presentan muchos locales cerrados. Por no hablar de tanto local que permanece tapiado y sin vida en los bajos de muchos edificios (más de 350.000 metros cuadrados según un informe de INERZIA).


 ¿Es esta la apuesta económica de futuro para Sevilla? Se echa en falta una mínima planificación que pueda evitar tanto Centro comercial de futuro y tanto mercado gourmet.

Pero nada, estos señores del PP como en la película referenciada siguen gritando "más madera", aunque sea a costa de destrozar el tren o mejor dicho hipotecar la  competitividad de nuestra economía local en el futuro.


P.D  como hay opiniones para todos los gustos, algún medio de comunicación celebra las bondades del nuevo maná comercial, ilustrándonos con Beyoncé en portada para que los sevillanos nos sintamos contentos. Se les ha olvidado matizar que quizás cuando el auditórium previsto junto al gran centro comercial vea la luz, Beyoncé puede estar ya retirada en un rancho de su Texas natal.


domingo, 13 de abril de 2014

La Bienal



Mientras Riccardo Muti lanzaba un torpedo a nuestras conciencias declarando que "a los gobiernos les interesa más los cañones que la música y la cultura", esta semana nos llegaba también la noticia de la conversión en gran centro comercial de los estudios cinematográficos de Cinecittá, y en Sevilla se daba a conocer la programación de la Bienal de este año.

Al igual que San Sebastián un gran Festival de Cine, Almagro de teatro, Gijón su Semana Negra o Benicasim el FIB, Sevilla tiene su Bienal de Flamenco.

Reconozcamos lo positivo del crecimiento y la diversificación de la oferta cultural de nuestra ciudad en los últimos años: eventos y festivales como ZEMOS, Territorios, Southpop, Cine Europeo, Perfopoesia o Contenedores son buena prueba de ello.

Pero de existir un evento con enormes posibilidades de proyección internacional y que se pueda convertir en un elemento seductor más para visitar Sevilla ese es indudablemente la cita flamenca.
Una año más, esta edición ha de ser un éxito para disfrute de los amantes del flamenco y debe contribuir aunque sea modestamente a reactivar nuestra lastrada economía local. Cabe reflexionar no obstante, sobre si se están colocando los mimbres necesarios para consolidar la muestra como un encuentro de dimensión realmente internacional, o por contra estamos ante una cita estancada y devaluada, más cercana a un acontecimiento de consumo interno sin más.

1.- La necesidad de una acertada y eficiente promoción y comercialización que requiere un evento de pretendidas dimensiones internacionales hace aguas: no se puede presentar el programa de la Bienal a escasos cuatro meses de su inicio. Hacer las cosas bien significa planificar, anticiparse y aprovechar las citas de las ferias de turismo y otros encuentros culturales.

2.- La organización de la Bienal requiere de una estructura estable que no se tiene. Ese trabajo permanente de programación y planificación podría ganar enteros con la creación de una fundación, por ejemplo, donde además de las administraciones publicas estén las empresas patrocinadoras. Estructura permanente y personal especializado serían una buena fórmula para sencillamente hacer las cosas "mejor" y reducir las dosis de improvisación existentes.


3.- Planificación, trabajo permanente y comercialización eficiente  serán síntomas inequívocos de una ciudad que apuesta claramente por el flamenco. Hay que abandonar los amagos, las medias tintas y los complejos frente al flamenco para convertir a la Bienal en un acontecimiento único en el panorama cultural.

Esto requiere de una apuesta decidida y de un liderazgo municipal que apenas se vislumbra más allá de los actos de presentación donde las palabras huecas y las frases grandilocuentes están a la orden del día.


4.- Como consecuencia de lo anterior, ello supondría la posibilidad de desarrollar un programa de actividades a lo largo de todo el año. Me contaba el otro día un amigo el valiosísimo e inigualable material procedente de otras ediciones que podría formar parte de una exposición permanente que sirviera para enriquecer la oferta que Sevilla ofrece en torno al flamenco: vídeos, fotos, carteles de ediciones anteriores, grabaciones... ¿qué uso tiene en la actualidad ese material?



5.- Con un trabajo continuado en el tiempo sería fácil buscar un hilo argumental para cada edición. No basta sin más etiquetar las respectivas ediciones con un "dedicada a Paco de Lucía" o un “dedicado a Camarón". Si esta edición se dedica a nuestro guitarrista universal, hay que ser coherentes y la programación tiene que rezumar al autor de “Entre dos aguas” por doquier. Lo contrario no es más que etiquetas facilonas y frívolas aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

6.- Asimismo hay que superar el divorcio entre el empresariado turístico sevillano y la Bienal. Es evidente la escasa involucración de este sector cuando precisamente podría ser el gran aliado y beneficiado. Prueba evidente de ello es la ausencia de los operadores turísticos en la  presentación del programa esta semana pasada. No es difícil imaginar el rol que podrían desempeñar las agencias de viajes o las cadenas hoteleras, por poner un par de ejemplos.

7.- Por cierto, no estaría justificado en unos momentos como los actuales, que los precios de las entradas en esta edición no contemplaran modalidades específicas para los amantes del flamenco en situación de desempleo.

8.- En los corrillos posteriores al acto de presentación de la Bienal de este año, se comentaron muchas otras cosas: el poco peso de la guitarra en una edición que toma como referente a Paco de Lucía, la pérdida de protagonismo del baile, así como el monopolio -que no liderazgo- que el Ayuntamiento ejerció hasta el punto de obviar al resto de administraciones.

Aunque sin duda lo más llamativo fue el homenaje póstumo anunciado por el Alcalde a un cantaor como el Lebrijano que aún vive. Lagarto, lagarto…



domingo, 30 de marzo de 2014

MENTIRAS

 
"Anticípese, no espere a tener una mala experiencia, no les dé la oportunidad de que aparezcan o se desarrollen. Totalmente natural, muy económico, sin olores, respetuoso con el medio ambiente y la salud. Lo que siempre ha querido ahora al alcance de su mano."

Probablemente la mayoría de los lectores habrá pensado en un producto para aniquilar algún tipo de insecto o roedor. Igualmente podríamos referirnos a algún remedio para evitar la aparición de humedad en techos y paredes de nuestras casas. Si nos colocamos en alguna posición más rebuscada también se podría pensar en alguna pócima mágica para evitar la aparición de las canas en nuestro cuero cabelludo o incluso en algo para evitar la caída del mismo.

Y si se nos fuera la olla podríamos referirnos al mundo de los sentimientos, por ejemplo, a algo que nos ayude a mantener cierta distancia con los enamoramientos para no sucumbir a la frustración cuando pueda llegar el desamor. Esto sería rizar el rizo.

Sería menos complicado pensar en el poder de los ciudadanos a través del derecho al voto para poder prevenir los  desaguisados provocados por algunas decisiones políticas.

Es evidente que muchas malas sorpresas de nuestro día a día  tienen su origen en decisiones tomadas por el gobierno de turno. Una forma de evitar esos imprevistos sería no votar a los partidos políticos que dicen una cosa y hacen otra. No deberíamos tolerar que siempre encuentren el argumento para justificar por qué suben los impuestos cuando prometieron bajarlos, por qué recortan derechos básicos cuando estos se encuentran incorporados y consolidados en nuestra vida cotidiana, por qué se renuncia a promesas electorales realizadas y demandadas para dar paso a un "si te he visto no me acuerdo". En fin podríamos poner mil y un ejemplos. Se trataría de prevenir los torrentes de falsas promesas y frases huecas que caracterizan demasiados episodios en las campañas electorales.

No hay que resignarse a la idea de Maquiavelo de que "la política no es la forma en que los ciudadanos eligen su futuro, sino la forma en que los mercaderes hacen que otros gobiernen a favor de sus intereses pero en nombre de las mayorías". No hay que resignarse a la política como farsa.

El único insecticida con el que contamos no debería ser el voto cada cuatro años. Además de las movilizaciones, concentraciones y protestas, en ese "mientras tanto" deberían existir mecanismos para reevaluar a los gobiernos ante lo que pudiera ser un mero fraude. Debería existir una especie de tribunal electoral ante el que poder denunciar los incumplimientos de lo acordado a través de las urnas entre gobierno y electores. Deben existir maneras de abortar los fraudes con mayúsculas, pues no se puede seducir al electorado con promesas para que una vez en el poder caigan en saco roto.

Incluso antes de llegar a ese extremo, al igual que en el anuncio del principio, deberíamos ser capaces de evitar malas experiencias, no les demos la oportunidad de que puedan engañarnos, votemos para que no crezcan y se desarrollen.


No votar a quien ha mentido es fácil. Es un método higiénico y natural. Está en nuestras manos que la política despierte credibilidad entre la población. Está en nuestras manos que la política sea un vehículo para mejorar nuestra sociedad.

Esto no puede ser un carrusel de promesas incumplidas, de decir una cosa y hacer lo contrario. La gente está harta. Es lógico que aparezcan movimientos ciudadanos ante la falta de interlocución de unas estructuras de partidos demasiado endogámicas e impermeables a muchas demandas y con un exceso de dedicación a cuestiones internas.

"El doctor mancha oscura ataca de nuevo. Un nuevo superpoder es el milagro contra la suciedad". 

Ahora podríamos estar hablando de un detergente, pero no sólo. El superpoder para limpiar la suciedad lo tienen los ciudadanos.